Estilos

 

CHOKKAN (tronco recto o forma vertical)

 

 El estilo Chokkan, que literalmente significa <<tronco recto>>, se caracteriza por tener el tronco perfectamente recto y perpendicular a la superficie sobre la que se apoya. Las ramas están simétricamente equilibradas, pero no son opuestas.

Moyogi (informal vertical)

El bonsai moyogi posee un único tronco con una o más curvas que deberán ser menos pronunciadas a medida que se acercan a la extremidad del árbol, cuya proyección ortogonal coincidirá con la base del tronco.

 

Shakan (tronco inclinado)

 

Se trata de bonsais con el tronco inclinado hacia un lado. El ápice no cae sobre la base como ocurre en el anterior. Se diferencia del estilo Fukinagashi en que las ramas crecen a ambos lados del tronco.

 

                                                                                              

Han-Kengal (sermicascada) y Kengai (cascada)

El tronco del estilo semicascada crece primero hacia arriba para caer luego en forma de cascada hacia abajo, pero sin rebasar la superficie superior de la maceta. En el estilo Kengai, el árbol también crece hacia arriba primero, para girar después bruscamente hacia abajo, rebasando la parte inferior de la maceta.

 

Fukinagashi (barrido por el viento)

 

Este estilo pretende evocar los árboles que crecen en la naturaleza sometidos continuamente a fuertes vientos que soplan en la misma dirección. El tronco está muy inclinado y las ramas solo crecen a un lado del mismo.

 

Hokidachi (escoba)

 

Como su nombre indica, el bonsai formado en este estilo recuerda una es coba invertida. Algunos árboles (como la zelcova), por su porte natural se prestan a ser cultivados en este estilo.

 

Sokan (tronco doble)

 

En los bonsais sokan existen dos troncos (denominados padre e hijo) que nacen de un sistema radical común, siendo uno mayor que el otro.

En este estilo se intenta mantener constante la proporción entre los dos troncos. Si el tronco mayor es dos veces más grueso que el pequeño, será también dos veces más alto.

Un tronco puede estar ligeramente delante del otro para crear una sensación de profundidad, sin embargo, nunca puede colocarse uno enfrente del otro. Si los troncos son curvados pueden doblarse en la misma dirección. Las ramas de un tronco nunca deben cruzarse con las del otro,

Kabuclachi e Ikaclabuchi (troncos procedentes de una misma raíz) Los bonsais Kabudachi tienen varios troncos que crecen en un grupo muy compacto y poseen un sistema radicular común.

El Ikadabuchi se obtiene colocando el tronco horizontalmente sobre la superficie, de forma que las ramas se conviertan en nuevos troncos.

 

Yoseue (plantación o bosquecito)

 

Los yoseue consisten en grupos de árboles plantados en una bandeja muy baja. Representan un bosque o una arboleda.

Para las plantaciones de dos o tres árboles se siguen las reglas que rigen el estilo sokan. Para crear el efecto de un bosque se necesitan por lo menos cinco árboles.

En el yoseue el efecto creado por el conjunto es m2is importante que la belleza de los árboles considerados individualmente. Un árbol siempre es más grande que los otros, no para que resalte su hermosura sino para centrar la vista en él, de forma que los árboles más pequeños queden cerca del margen de visión creando así una sensación de grandeza y profundidad. Como cada árbol se funde con el grupo, este estilo es a menudo el ideal para árboles con defectos que serian demasiado pronunciados para ser presentados como especimenes individuales.

Las plantaciones no serán simétricas y el árbol mayor no estaré situado justo en el centro de la maceta. Los árboles mas altos se plantan general mente delante y los pequeños detrás y a los lados, así se da una ilusión de profundidad y se consigue que el grupo parezca mayor de lo que realmente es. Los números impares de árboles siempre se prefieren a los pares para formar grupos (aparte de la antipatía que sienten los japoneses por los números pares y especialmente por el cuatro), porque así resulta más fácil crear una composición equilibrada.

 

Ishizuki (árbol sobre piedra)

 

Los bonsais Ishizuki son verdaderas composiciones de árboles y piedras. Dentro de este estilo cabe distinguir dos modalidades:

a) Cuando las raíces del árbol penetran y viven dentro de la roca.

b) Las raíces abrazan la roca para introducirse después en el suelo.

En el primer caso, para la plantación se usan macetas planas y se pueden rellenar con guijarros y agua. En el segundo caso, la plantación se hará en macetas más profundas.

Aunque cada artista del bonsai puede elegir el estilo que prefiera, es aconsejable dejar que el mismo árbol decida la forma más apropiada en la que debe ser educado. Para ello debe estudiarse como crece cada especie en su ambiente natural y ver qué estilo será el más conveniente para ella. Por ejemplo, un roble o un arce sugieren el estilo chokkan o posiblemente también el shakan. Algunos pinos y otras coníferas insisten en estilos chokkan. Otras especies se prestan claramente al estilo hokidachi (escoba), como la zeicova o el olmo, así como algunas plantas de vistosa floración se pueden formar en atractivas cascadas como la wisteria.

El conocimiento de los estilos más clásicos es imprescindible para el bonsaista, que hará uso de él, según sus conveniencias.

Los estilos permiten al mismo tiempo una clasificación de los bonsais. En general, éstos se clasifican atendiendo al estilo en que han sido forma dos y también a su tamaño.

El tamaño de un bonsai es una de sus características más definitorias. Tanto es así que se ha llamado también a los bonsais árboles miniaturas, lo cual implica una alusión directa a sus dimensiones. Pero al profano en la materia se le presenta un dilema frente a este calificativo, ya que de una especie que alcanza normalmente los 30 metros de altura un espécimen que solo llegue a los 10 metros puede considerarse ya miniatura, pero a nadie se le ocurriría considerarlo un bonsai. Entonces cuá1es son las dimensiones que marcan los límites para considerar que un árbol es bonsai en cuanto al tamaño?

Aquí es conveniente insistir en la definición que se ha dado del bonsai en las primeras páginas del libro, y que no alude para nada a un tamaño concreto, aunque éste sea el resultado de su formación y cultivo.

Recordando que la propia palabra bonsai significa planta en una ban- deja, a nadie se le ocurre imaginar un árbol de 10 metros plantado en una maceta, con lo cual determinadas alturas quedan totalmente descartadas.

En realidad, el tamaño nos permitirá otra forma de clasificación de los bonsais. Y según él podemos distinguir cuatro grupos bien diferenciados:

a) Mame bonsai o bonsai miniatura, de menos de 15 cm de altura.

b) Bonsai pequeño, de altura comprendida entre 15 y 30 cm.

c) Bonsai mediano, de altura comprendida entre 30 y 60 cm.

d) Bonsai grande, de m de 60 cm de altura.

En general, los más cultivados son los medianos y los pequeños, ya que los grandes son difíciles de manipular y los mame bonsai presentan el inconveniente de que, debido a sus reducidas dimensiones, cuesta mucho conseguir que todas sus partes guarden la debida proporción.